Reseña Histórica de nuestro gallo navajero peruano
Por Carlos Fernandez Stoll

El Gallo Navajero Peruano remonta sus orígenes, si queremos ser precisos, a la época de los dinosaurios, los cuales como se sabe son los ancestros de las gallináceas y aves en general. Más aún, se sabe que los antiguos reptiles prehistóricos tenían el cuerpo forrado de plumas, lo que recién se ha podido descubrir hace muy poco tiempo. Entonces, con ese punto de partida, podemos entender que por evolución en millones de años se originan las aves, entre ellas, las gallináceas , y dentro de este grupo , los que conocemos como Gallos , representados por el Gallus Gallus y sus variantes: Bankiva, Sonerati, Gallo Verde de la Jungla entre otros pocos.

Es así que el Gallus Gallus y sus variantes fueron los últimos ancestros silvestres del gallo actual, los que domesticados por el hombre y mediante la selección han dado origen a múltiples razas según la función a la que se les destine principalmente, llámese: para carne, postura, fantasía , etc, y por supuesto, gracias a la selección de su espíritu combativo, para protagonizar el espectáculo público de sus peleas.

El Sudeste Asiático ha sido el lugar de origen y posterior diseminación del Gallo de Combate, pasando por, China, India, Malasia, Rusia y llegando luego a Europa, donde en la Península Ibérica tuvo un auge que perdura hasta nuestros días, con una selección de pleito y casta que no puede superarse así no más por sus reglas y tipo de juego, con armas postizas o con estacas naturales.

Es así como ese gallo, ya utilizado y seleccionado para el combate, llega a América con Cristóbal Colon y sus carabelas. Está demostrado que en ningún territorio de América Pre Colombina existía en ese entonces ninguna gallinácea, pariente del gallo. Se embarcaban estas aves para servir de distracción para los tripulantes durante las largas travesías, y no es raro imaginar que al pisar tierras americanas los colonos españoles iniciaran acá la crianza de estas aves y luego las primeras peleas en el nuevo continente.


Luego de la fundación de la ciudad de Los Reyes, o Lima, en 1535 fue, increíblemente, doña Inés de Suarez, esposa del conquistador de tierras araucanas don Pedro de Valdivia, quien por primera vez decide importar organizadamente gallos de pelea al Virreinato del Perú, para la distracción y aumento de la afición entre la población de los nuevos pueblos y ciudades coloniales. Los coliseos en aquellas épocas primigenias funcionaban casi a diario, con un promedio de cuatrocientas personas y en fechas especiales hasta 1,200 personas. Bernabé Cobo, sacerdote andaluz y primer cronista de la Colonia, nos cuenta que la crianza de gallos de combate no solo servía para pelear a los machos en los festejos, si no que las escasas hembras eran también eran muy requeridas para el consumo humano.



Ya con un comercio fluido entre España y sus colonias en América y en el Asia, llegan a Perú en las Naos (galeones que traían y llevaban mercaderías entre América , Europa y Asia) las navajas desde Las Filipinas, y surge así la pelea a navaja en el Perú, lo que ya ocurría en México. A la vez que gallos reproductores desde España y de otras razas orientales desde Las Filipinas, llegaron con seguridad gallos franceses mejor conocidos como Grand Combatient du Nord, muy similares al actual navajero peruano . Desde el Asia llegaron gallos de todas las tallas, entre ellos los grandes Malayos , que tuvieron gran importancia en la creación de nuestros gallos criollos. En el Siglo XVIII ya se habían popularizado ampliamente en Lima y en las principales ciudades coloniales las peleas de gallos .

En esa época incluso empezaron a surgir desordenes a consecuencia de las apuestas, por lo que la autoridad real , el Virrey Amat, decretó que todos los gallos debieran salir al ruedo tapados con un manto. Así el oponente no tendría chance a cambiar de gallo al constatar si el rival era de mayor tamaño o un conocido ganador de peleas pasadas. Surge así lo de “GALLOS DE TAPADA” como característica propia y única en nuestra tradicional fiesta gallística peruana de gallos a navaja, lo que perdura hasta nuestros días y ya por más de trescientos años . NADA MENOS!!

Precisamente el ímpetu de Fernando Graña por los gallos, lo hace juntar a sus amigos y colegas, fundar la primera Asociación de Criadores de Gallos Navajeros Peruanos, y organizar un torneo nacional en la casa- hacienda Camacho en Monterrico, allá por 1956, el mismo que en forma ininterrumpida y solo con modificaciones de forma pasando de jugadas 7/4 a campeonatos relámpagos , continua hasta la actualidad.

Fue la nefasta Reforma Agraria la que obligó a que esos afamados hacendados y criadores se desprendieran sin querer no solo de sus tierras, si no de sus gallos que criaban y guardaban celosamente para ellos y que así no mas no se repartían, pero que por ello se esparcieron principalmente por toda la Costa, siendo cruzados con las estirpes de criollos ya existentes , elevándose así la calidad de los gallos muy por encima del promedio de aquellas épocas. Estas circunstancias dieron lugar a una evolución positiva de ese gran gallo criollo lento y tirador , para conseguir un prototipo perfeccionado de gallo fuerte y compacto, de gran registro y rienda, que dominó y se impuso en las canchas y galpones de cada rincón del Perú.

Hoy nuestro gallo de combate , mestizo peruano propio de nuestra tierra y expresión de nuestra cultura, ha ganado aún más velocidad , aire , corte y belleza, gracias a la ambición , selección y buen gusto del criador peruano, que día a día trabaja en él, para hacerlo el mejor gallo navajero del Mundo.


Gallo Asil

1

Gallo shamo

2

Gallo malayo

3

Gallo combatiente español

4